sábado, 22 de mayo de 2010

El arte muestra de manera ineluctable una realidad compleja y heterogénea de un mundo globalizado, en constante transición, con descontentos de todo tipo y sin utopías. Es evidente su sentimiento de hostilidad hacía los límites y su opción por el pluralismo.
Somos los únicos seres vivos que cuando nos miramos a un espejo nos vemos reflejados en él. Al fotografiar una imagen mostramos un gran espejo, en el que aparentemente aparecemos reflejados.
La fotografía parece mostrar una relación más ingenua, y por lo tanto más precisa de lo que estamos viviendo.
Esta realidad ficticia de la imagen reflejada sirve para conocernos, por otro lado la imaginación sirve para investigar la realidad y para crear ficción. La fotografía no es realidad sino que crea otra nueva realidad.
Por esta razón he decidido , que la mejor manera para representar este proyecto sea a través de una serie de fotografías, que muestren por un lado esa realidad ficticia que se encuentra en mi imaginación a la hora de relacionarme con otras personas y por otro lado esa relación que nos une, puesto que nuestras vidas se han cruzado en un determinado momento.
El concepto de serie en mi obra es fundamental, aunque cada imagen tiene un carácter autónomo.
Pretendo reflejar la pasión por la experiencia vital y por la vida misma representada a través de una mirada.
El modelo es representado en su espacio, un lugar en que se siente cómodo, esos lugares donde se producen nuestros encuentros casi diarios. Al fotografiarles se produce un ejercicio de complicidad y de mutua seducción. Se rompen las barreras existentes. Quiero despertar y representar ese momento del día en que nuestro caminos se cruzan.
Ellos presentan momentos de tránsito en mi vida, en el día a día.
Este proyecto es una reflexión que habla de como funciona nuestra sociedad de como cada individuo se relaciona con el resto. Personas que forman parte de mi vida pero que nunca he tenido contacto con ellos. No conocía sus nombres ni nada de sus vidas, lo único que sabía de ellos es que todos los días están ahí en el mismo lugar y prácticamente a la misma hora.
En este trabajo, transgredo los límites marcados por la sociedad y rompo las barreras al acercare a ellos con la intención de conocerles y de saber como han llegado a mi vida, dejando de ser personas de paso para mi.
El proyecto se centra en tres historias muy diferentes. He eligido e estas personas puesto que son las que más interés tenía en conocer.
La primera Segundo Quiñones, un luchador social, que vive en la puerta de la Moncloa, y que revindica sus derechos para poder integrarse en la sociedad.
La segunda, dos chicas,una rumana y otra española que trabajan en el estanco al que acudo todos los días.
La tercera, dos chicas que están conmigo en el gimnasio con las que comparto una hora a la semana de esfuerzo y agotamiento. 

martes, 11 de mayo de 2010

jueves, 29 de abril de 2010

Segundo Quiñones, es un hombre de origen colombiano que lleva nueve años viviendo en Madrid. Miembro de la Asociación de familias hipotecadas. Desde hace una año vive en la puerta de la Moncloa, bajo unas condiciones lamentables reivindicando sus derechos a vivir en una vivienda digna. Se considera un luchador social.
Prefiere que su hijo le recuerde luchando antes que tirado en un sofá lamentándose sin hacer nada.


Segundo Quiñones
Hace un par de semanas empecé a reflexionar acerca de como era mi vida, de como era mi rutina.
Todas esas cosas que repites cada día de forma sistemática.
Caí en la cuenta que más que cosas, eran personas, personas que formaban parte de mi y de mi día a día. Desde la vendedora del estanco al que acudo todos los día hasta un imigrante que está sentado en la puerta de la Moncloa.
Estas personas, que aunque no las conozco, son parte de mi vida.
De aquí surgió el interés por este trabajo, busco la representación de esta gente a través de una serie de fotografía y de entrevistas.
La estructura del proyecto consiste en una series de tres o cuatro historias, en las que cruzando esa barrera que siempre me ha separado de estas personas, que es la de conocerles, voy a hacerles una serie de entrevistas y de fotografías. Lo que me interesa de las fotografías es la representación de la forma que tengo yo de verles y de como, cuando esas personas no están colocadas en su sitio, me refiero cuando no les ves algún día, te descuadran por completo.
Las personas elegidas son Segundo Quiñones (imigrante afincado en la puerta de la Moncloa) al que veo todas las mañanas de camino a la universidad, dos vendedoras del estanco del al lado de mi casa ( a las cuales veo todas las mañanas antes de ir a la universidad), y por último tres chicas de distintes edades del gimnasio a l que voy todas las mañanas.
La primera entrevista que he realizado ha sido a Segundo Quiñones.